Que suerte la mía

publicado en: Cartas para una muchacha | 0

Hola Camp Me eructabas muy fuerte al oído y me desafiabas duro con las cejas… Hablabas como una brillante conferenciante o balbuceabas en hebreo. Y tumbados y paseando iniciamos un pululeo conjunto, cual comadrejas. También te «arreglas las pieles de … Continuar