7 MESES DAN PARA MUCHO

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La incertidumbre frente al futuro era total.

La duda y la ilusión luchaban por prevalecer una frente a la otra.

 

 

Era 7 de Noviembre el día que llegué a San Sebastián, con la firme intención de quedarme.

 

Si fuera por mí, me quedaba con la señorita ilusión y la doncella motivación siempre, pero a día de hoy aún no puedo dominar este aspecto.

 

Sin embargo todas esas emociones consideradas “negativas” tienen su importancia. Si mi ilusión no estuviera controlada por… la inteligencia o la cautela, por poner algún ejemplo, entonces no tendría control sobre las cosas, podría hacerme ilusiones inalcanzables o demasiado arriesgadas (en cuanto a dejar deudas a tutiplén y demás).

 

Dicho esto, dejo claro lo siguiente: soy el primero que juzga duramente al que lanza opiniones limitantes a los demás. Si alguno no cree en los cambios positivos y significativos, ¡que se lo guarde para si mismo ostia!. Lo mire por donde lo mire, en cierta medida, me parece una forma de represión ir por ahí diciendo a la gente, o mucho peor, a los niños, que “la realidad es como es”. Pero eso no quita que para mi sea importante dar uso de algún tipo de emoción reguladora.

 

No obstante, soy consciente de que no he estudiado psicología ni nunca he analizado minuciosamente el tema de las emociones, este solo me lo he planteado algunas veces. La finalidad última de este post es poner un poco de orden en mi mente (y en la del lector, si surge), así que aprovecho cualquier tema para organizar el patio.

 

En cualquier caso, mis aspiraciones son elevadas, con miedo o sin él.

 

A continuación cito algunas fechas importantes hasta el día de hoy, con alguna descripción sobre lo ocurrido en cada fecha:

 

 

El 7 de Noviembre del año 2017 llegué a Donostia. Una vez allí, me instalé en la casa de mis abuelos, donde permanecería tres meses.

Durante Noviembre y parte de Diciembre (la otra parte me fui con mi familia a Valladolid a celebrar la Navidad), estas son algunas de las cosas que hice:

  • Me apunté a un gimnasio (en Tenerife iba a un parque, pero, debido a un clima bastante travieso, aquí no era factible semejante idea)
  • Estuve leyendo sobre diferentes temas
  • Intenté subir de nivel mi inglés
  • Escribí un diario de un mes
  • Exploré diferentes opciones de trabajo
  • Empecé a dar clases de Smartphone a gente mayor. A lo largo de los siguientes meses se irían incorporando algunos alumnos más.

 

 

 

El 1 de Diciembre terminé un curso online sobre entrenamiento, nutrición, lesiones y psicología deportiva, impartido por Formación Powerexplosive. Empecé a hacerlo a principios de verano (cada fin de semana subían un nuevo módulo) y aprendí muchas cosas nuevas al mismo tiempo que reafirmé cosas que ya sabía, de lecturas propias. ¡Un curso que me hacía bastante ilusión hacer!

 

E 4 de Enero, jueves, comencé a trabajar en una empresa que hace placas electrónicas como encargado de mantenimiento. Ese mes comprendí lo lejos que estaba ese mundo de darme alegría y bienestar. Fue una experiencia 100% necesaria para mi desarrollo.

Además, al cabo de ese mes, el golpe en el orgullo que sufrí me hizo ver todo con claridad y positivismo. Donde no iba a haber dinero, tendría mucho más tiempo para dedicarlo a mí.

Otro tema aparte es la posterior gestión que llevara de ese ideal en el uso del tiempo, pues cuando uno es dueño de su tiempo debe saber elegir el momento para crear y producir… y debe también saber disfrutar de las pequeñas cosas y descansar.

 

Uno debe hacer de la proactividad una obra de arte.

 

Debe captar los mensajes valiosos y desechar los que no sirven. Pues numerosas son las personas que te insistirán en cómo deberían ser las cosas.

A todo esto, extraigo el siguiente mensaje:

 

Debemos ser responsables de nuestra supervivencia y saber cooperar en post de la misma y la de los demás. Cada uno funciona mejor de una manera distinta, aunque, sin permitir que se convierta en dogma, suele haber ciertos principios para tener una eficiente y eficaz productividad.

 

 

El 6 de Febrero, martes, conocí a TAMBOR (lo llamaré así para respetar su intimidad) y le impartí una clase de Smartphone. TAMBOR es una persona que ha sido muy determinante para mí durante todos estos meses. Y lo seguirá siendo si algún día pierdo el contacto con él.

Curiosamente, tan solo un día antes de esta clase me acababa de instalar en un nuevo piso. Y hacía menos de una semana que me habían comunicado en la empresa para la que trabajaba que ya no continuaba con ellos (que gran noticia, realmente).

Ocurrieron (y continuaron ocurriendo) demasiadas cosas como para pretender describirlas todas, pero mi intención es tratar de resumir lo que me ha ido ocurriendo y lo que he ido haciendo. Intentaré transmitir las emociones que me produjeron ciertos eventos, intentando no mencionar a personas que fueron apareciendo en mi vida (a pesar de que pueden tener una enorme relevancia para mí).

Este efugio a la mención tiene una única razón. Este post lo hago para extraer una aproximación de cómo seguir mi camino, no para hablar de mis seres queridos ni de mi vida privada. Y digo esto aún a sabiendas de que no me agrada la expresión “vida privada”, ya que mi pretensión es que toda mi vida sea una, sin separar partes.

Una vez concluya con este “resumen”, extraeré algunas claves y enseñanzas. ¿De qué me ha servido todo esto? ¿Hice bien en dejar la isla en donde nací y venir a Donostia?

 

 

El 5 de Marzo, lunes, empecé a trabajar con Telepizza como repartidor.

 

 

 

El 26 de Marzo mi amigo A.Lalife y yo empezamos con la aventura de SPACE COMIC, la cual, para nuestra alegría, sigue adelante.

 

 

 

El 11 de Abril, lunes, en el calor de un bar, quedé con TAMBOR y concretamos que lo entrenaría.

 

 

El 13 de Abril hicimos ese primer entrenamiento. Le propuse una rutina básica de cuerpo completo que le ha funcionado muy bien hasta el día de hoy:

  1. Sentadillas o zancadas
  2. Empuje horizontal
  3. Empuje vertical
  4. Tracción horizontal (aún no puede hacer dominadas)
  5. Planchas o levantamientos de pierna
  6. Ejercicio específico para sus maltrechos hombros

 

 

El 18 de Abril, miércoles, terminé por decisión propia mi odisea con Telepizza. Me quedo con un recuerdo muy positivo en cuanto a las personas que allí trabajaban. Conocí a muy buena gente. El encargado superior es un hombre altamente digno del que obtuve muy buenas enseñanzas sobre el saber estar.

Además del hecho de que no quería postergar más mi experiencia con Telepizza (sin olvidar lo mucho que me aportó mucho dicha experiencia). también consideraba que había llegado el momento de hacer un viaje a Tenerife. Por esas dos razones me acogí a las condiciones del contrato. 40 días de prueba con la opción de dejar la empresa en cualquier momento. Estuve algo más de 40 días pero les avisé de que lo dejaba bastante antes de que transcurriera dicho periodo.

 

 

El 23 de Abril me fui a Tenerife. Mis padres y amigos me hicieron encontrarme un poco más. Llevo muchos meses bastante perdido, alternando momentos de verlo todo claro y de disfrutar cada instante con momentos de intensa agonía… Tenerife me recargó el espíritu.

 

El 4 de Mayo regresé a Donostia. No dormir es uno de mis mayores venenos. Y en casi todos los viajes me lío con este tema. Supongo que en una época de más seguridad financiera no me afectaría tanto, pero en la que me encuentro ahora, la falta de sueño me destroza el entorno hormonal, y por ende, el estado de ánimo y la perspectiva. ¡Y necesito de ese ánimo y perspectiva!

Había regresado de Tenerife y… ¡Ahora sí! Había experimentado lo suficiente la incómoda a la par que espoleante sensación de incertidumbre. Ese estresante sentir que produce el no tener un ingreso económico asegurado.

Ahora eso se acabó. No quiero simplemente ganar lo justo y tener que medir mis gastos con ansiedad. Quiero más. Y no quiero más como lo querría un ávaro. Quiero más de tal modo que acabe enfocando mis pensamientos en cosas que no sean dinero. Quiero encontrarme en una situación de abundancia y poder compartirla con la gente que amo. Y quién sabe, también poder compartirla con los más necesitados.

 

El 14 de Mayo, lunes, impartí a un adolescente mi primera clase de Microsoft Excel. Fue una de las típicas cosas que me lanzo a hacer sin tener gran dominio en realidad.

Otro de los aprendizajes adquiridos en estos meses ha sido este:

 

No esperes a tener un extremo dominio de todo para atreverte a dar pasos. El dominio mejora a pasos agigantados en estos momentos de incertidumbre. Te fuerzas a aprender lo esencial. Estas “tensas” situaciones nos forjan, nos dejan varias enseñanzas, marcadas con un hierro al rojo vivo.

 

No significa que debamos actuar en todo momento de esta manera, pero sin duda este tipo de actitud es un gran condimento para elaborar el menú de la bestia.

 

INSERTAR CARTEL EXCEL

 

 

El 23 de Mayo, miércoles, di una charla sobre el Pensamiento Lateral. Esta charla marcó un punto de inflexión para mí. Con el ajetreo del hacer y el dejarse llevar, había postergado la idea de impartir un curso sobre el Pensamiento Lateral ya demasiados meses.

Me pasó algo similar a lo sucedido el 14 de Mayo, pero en mayor medida. Fue una charla a un público. Podía ser una charla aburrida o podía ser una charla divertida. Yo quería que todos mostraran interés y, a posteriori, se apuntaran a sesiones de pensamiento lateral.

Finalmente solo una persona de la charla se “medio apuntó” (también se apuntó con ilusión una mujer que no fue a la charla), pero eso no me ha desalentado. Esa tardé sentí un intenso gozo. Sentí lo que antes mencionó, que era un antes y un después. Una idea totalmente propia mí se había convertido en una charla que pretendía captar alumnos. No parece gran cosa, pero a menudo las charlas ocurren porque te invitan a darla. Cierto es que el presidente de la sociedad donde di la charla me prestó una gran ayuda para darla. Pero ¿qué habría pasado si hubiera tenido el típico pensamiento de: buf… nadie se va a apuntar? No habría ocurrido nada. Nada se habría creado. Y ese es otro aprendizaje que sonsaco de todos estos meses:

Crear cosas nuevas que nos motivan (e idealmente nos dan algún tipo de beneficio) es una sensación realmente estimulante.

 

 

 

El 26 de Mayo llegué a Madrid y esa noche vi la final de la Champions (Real Madrid VS Liverpool). Me acompañaban mi padre, mi tío y mi primo.

 

 

El 27 de Mayo presencié una obra de teatro en la que participaba mi hermana. Tocó bastante mis emociones este acontecimiento. Mi hermana acaba una etapa. La voy a querer lo mismo haga lo que haga, pero eso no me impide desear grandeza para mi hermana.

Estoy en una época en la que mi grandeza ya no es la primera en mi lista de prioridades.  Realmente nunca me obsesionó la grandeza, si me hubiera obsesionado quizá ya habría tenido “éxito”, o una parte de lo que se entiende por “éxito” en esta sociedad.

Lo que sí he tenido es un deseo de grandeza seguramente no correspondido con actos.

En esta etapa, y espero que en todas las siguientes, me interesa mucho más la grandeza de mis seres queridos, en particular la de mi hermana. A veces no somos conscientes de las cosas, vivimos el día a día sin meditar nada. Y eso está bien en parte. Pero pararse de vez en cuando para reflexionar algunas cosas… es algo realmente constructivo. En estos momentos me paro y reflexiono:

 

Amo con todo mi corazón a mi hermana.

 

 

El 30 y 31 de Mayo di unas clases de Excel en las que se ocurrieron dos cosas por primera vez. Le cobré 20 euros la hora al alumno (anteriormente nunca había subido  de 15 euros la hora) y las clases fueron de más de 2 horas.

 

 

El 1 de Junio vino a San Sebastián el Chopo, un amigo legendario. Se fue el 5 de Junio. Fue un fin de semana muy revelador. Al igual que las dos semanas que estuve en Tenerife, me “recordó” el agradable sabor de la conexión, de la simpleza… Del amor.

 

¡Alabado sea el chopo y su magnificiencia!

 

 

 

El 6 de Junio, miércoles, di mi primera sesión de Pensamiento Lateral a una sola persona, pues la otra persona que iba a venir se despistó. Fue una clase que me había preparado a última hora y con cierto estrés. Mala gestión por mi parte, aunque lo que finalmente llevé preparado era bastante decente. El tema principal fue el funcionamiento de la mente y su tendencia a optimizar la información incluyéndola en modelos mentales

Como dato positivo, la sesión contó con una atención e interés íntegro por parte de la alumna. Al final de la sesión hablamos de intentar captar al menos dos voluntarios más. Nos pareció una cantidad de personas razonable para llevar a cabo el curso.

No esperaba nada en concreto de todo esto, así que no me he sentido mal por la escasa acogida al curso. Sin embargo sí he conocido bastantes personas realmente interesadas en este tema del pensamiento lateral…

 

Las cosas que queremos hacer se llevan a cabo con alegría cuando se comparten motivaciones.

 

 

Hoy es 10 de Junio, domingo. Por la mañana he escrito una parte de este post (que he postergado más de lo necesario) y luego he ido a un bar cualquiera a tomarme un café mientras leía un libro escrito por Tony Robbins, “Dinero: domina el juego”.

Luego he vuelto a mi casa y he comido con mi amigo y una chica preciosa que ha hecho renacer el amor en mí.

Les amo a los dos y solo les conozco desde hace cuatro meses. Ambos viven comparten piso conmigo. Les agradezco profundamente todo lo que me han supuesto. Ellos y la otra chica que vive con nosotros son pura magia en mi corazón.

Tras la comida me he tirado en el sofá con la mencionada chica a ver un capítulo de Vikingos, y una vez me despegué del sofá me fui a dar un paseo y luego proseguí con este post.

 

 

Una vez abordadas algunas fechas importantes, voy a dar paso a unos análisis más amplios sobre lo que he vivido hasta el día de hoy:

 

 

Análisis de mi mes trabajando en una planta de producción de placas electrónicas.

Un mes en el que sentí en mis propias carnes los pros y los contras de trabajar para una gran empresa. Me podrían decir lo que se siente. Podría explicármelo la persona que más se parezca a mí. Pero, tirando de clichés… Ningún libro puede sustituir a la experiencia.

En esta empresa lo que hay que hacer principalmente es colaborar en que la producción sea lo más óptima posible.

Me sentía muy mal. Sabía que algo estaba fallando. Algunos días iba motivado al trabajo, pero era algo meramente transitorio. Unos empleados bastante majos lo hacían más llevadero. A pesar de mis intentos en enfocar el trabajo con ilusión, la sensación general era de malestar. Me sentía vacío. No me importaba nada. Lo único que me importaban eran algunas personas que trabajaban allí. Conocer sus historias era algo que me hacía mantener cierta motivación.

Siempre me ha apasionado conocer la historia de las personas. Salvo algunas raras excepciones, de existencias muy planas, todos tenemos una historia. Una historia de la que se pueden extraer muchas cosas positivas.

Si me hubiera implicado totalmente con el trabajo, y por ende eliminar totalmente el factor culpabilidad, habría sido igualmente frustrante. Estaría dando todo mi ser a absolutas ridiculeces. Lo que son ridiculeces para mí. Insisto en el hecho de que habrá muchos que disfruten con el trabajo que yo tenía que hacer. Entrar en una planta a las 8:00, salir a las 17:30 como mínimo (juzgan negativamente que salgas a tu hora) y dedicar todo el día a hacer cosas totalmente intrascendentes… Viendo como los que más rango tienen 50 reuniones a la semana, viendo cómo algunos hacen cosas que no sirven para nada… ¿Cómo voy a sentirme bien? Si tuviera la mentalidad “yo hago mi trabajo, y después en casa desconecto”, podría ser. Pero yo busco placer en el trabajo. Busco sanas intenciones. Sentido. Equilibrio y armonía. Busco plenitud.

En cuanto al hecho de que me despidieran:

¿Soy irresponsable? ¿Soy un vago? ¿No tengo lo que hay que tener?

Toda opinión es admisible. Yo también tengo la mía, y en absoluto es una opinión de persona con el orgullo herido. Agradezco a esa empresa por despedirme.

Aunque me intente convencer de que no es así, la realidad es que la presión familiar siempre ha estado ahí. Su influjo me habría coaccionado para no dejar el trabajo (aunque sin duda tarde o temprano lo habría dejado). Que me despidieran me permitió ver otras oportunidades.

¿Soy irresponsable? ¿Soy un vago? ¿No tengo lo que hay que tener?

A estas preguntas… Mi respuesta es la siguiente:

Eso lo seré para cierto tipo de mentalidades, para los que piensan que el mejor y más responsable camino es el de trabajar a destajo en una empresa que no te importa pero que te da estabilidad.

Para mi esa es la vida del perdedor. Y ojo, si la empresa no te importa pero el trabajo te hace sentir bien, por supuesto que no considero que sea un mal camino.

Sin duda en esa empresa podría tener actitudes poco adecuadas para trabajar allí (aunque eso no quita que hice bastantes cosas positivas por la empresa). Pero quizá esas actitudes son las que nos impulsan a la grandeza. Lo digo como posibilidad, no como certeza. Hay mil caminos. Por supuesto que hay que aprender de los errores, alguna enseñanza sonsaco. Por ejemplo, aprendí lo que no quiero.

Justin Bieber probablemente sería el más errado en esa empresa. Pero triunfa. Un dibujante, un auténtico artista, perdería toda su gracia bajo un horario de 8 a 17:·30 en el que te mandan a hacer cosas mecánicas y demasiado aburridas. Sería catalogado de inutil.

No me excuso, creo que lo que la empresa más vio fue que mi motivación era bastante escasa.

Y ojo, si alguien piensa que trabajar en una empresa y gozar de estabilidad es el mejor y más responsable camino pero valora positivamente que haya más caminos… Desde luego que esa persona no tiene la vida del perdedor.

Aprovecho este momento para insistir en lo siguiente. Siempre hablo desde mi experiencia y desde la opinión que esta me genera.

 

 

Análisis sobre mis pretensiones de sacar adelante un negocio online

No tenía petrodólares para empezar con ese programa de Miquel Baixas y tampoco se me ocurría un tema en el que centrar mi negocio online. De todos modos, si hubiera tenido más dinero, no habría dudado en empezar con el programa.

Tras el intenso rechazo que me había producido trabajar para una empresa estaba dispuesto a lo que fuera (dentro de mis limitaciones económicas y mentales del momento) con tal de trabajar para mí mismo.

Y Miquel Baixas propone ayudarte con esto. Pretende ser un guía. Yo estaba (y estoy) bastante perdido. Probablemente no tenía el valor de hacer ciertos movimientos, pero tampoco me fustigo en exceso por ello. Las posibilidades son tantas… Debemos saber mejorar nuestras debilidades, pero no creo que sea coherente machacarnos por ella.

Miquel Baixas nos quiere ayudar a enfocarnos en algún tema que nos apasione y hacer de esta posible pasión nuestro negocio.

Estos últimos tiempos había adquirido la mentalidad de considerar de débil la idea de apoyarse en otros para avanzar. Pero ahora pienso firmemente que estaba muy equivocado. E incluso el “yo” de por aquel entonces ya lo sabía.

Somos unos adorables seres humanos creados para la cooperación, creados para ser mejores y más felices ayudándonos los unos a los otros. Pretender hacerlo todo uno mismo es muy desgastador y muy poco factible. Queramos o no, desde el origen de los tiempos hemos dependido totalmente de los demás para ser quienes somos. Podemos controlar este aspecto. Tener personalidad. Pero la influencia de los demás (en particular de los que respetamos) sobre nosotros es inconmensurable.

 

He entendido que apoyarse en los demás con armonía es totalmente sano y necesario.

 

 

¿Qué hacemos ahora?

Hemos hecho un repaso de las fechas más relevantes, desde que tomé un avión Tenerife-Bilbao en Noviembre de 2017… hasta el día de hoy, Junio de 2018.En este transcurso fui mencionando algunas enseñanzas, que cito de nuevo:

 

  1. Uno debe hacer de la proactividad una obra de arte.
  2. Debemos ser responsables de nuestra supervivencia y saber cooperar en post de la misma y la de los demás. Cada uno funciona mejor de una manera distinta, aunque, sin permitir que se convierta en dogma, suele haber ciertos principios para tener una eficiente y eficaz productividad.
  3. No esperes a tener un extremo dominio de todo para atreverte a dar pasos. El dominio mejora a pasos agigantados en estos momentos de incertidumbre. Te fuerzas a aprender lo esencial. Estas “tensas” situaciones nos forjan, nos dejan varias enseñanzas, marcadas con un hierro al rojo vivo.
  4. Crear cosas nuevas que nos motivan (e idealmente nos dan algún tipo de beneficio) es una sensación realmente estimulante.
  5. Las cosas que queremos hacer se llevan a cabo con alegría cuando se comparten motivaciones.
  6. He entendido que apoyarse en los demás con armonía es totalmente sano y necesario.

 

De estos últimos siete meses (y también de mi vida anterior en Tenerife) he sacado algunas conclusiones extra:

 

Para trabajar sintiéndome bien necesito presenciar con mis propios ojos algún tipo progreso que me importe, ya sea en otras personas o en otros seres vivos. Un progreso en el que yo haya contribuido.

 

También he pensado en otras posibles fuentes de ingresos que no necesariamente contribuyen al bien de nadie, pero eso no exime a lo anteriormente citado. Y aún así, es muy posible que esas fuentes de ingresos en realidad sí contribuyan.

Por ejemplo, ¿dibujar comics contribuye al progreso? Tú podrías pensar que no, pero yo creo que sí. Crea conexiones entre esas personas que leen mis chorradas y el dibujante (yo). Crea buen humor. Son pequeñas historias de pequeños mundos que, a veces, nos hacen ver todo más simple. Una simpleza que nos aleja de las complicaciones innecesarias en las que nos sumergimos en innumerables ocasiones. Para mi esto también es contribuir.

Siempre entendiendo estos progresos con una buena dosis de gozo, por ambas partes (la persona y yo)…

 

¿Qué progresos me importan? 

  1. Progreso físico
    • Salud
    • Aspecto
    • Agilidad
    • Fuerza
    • Vitalidad
    • Etc.
  2. Progreso emocional y útil
  3. Progreso intelectual y útil
  4. Progreso social (que contribuye al emocional). La conexión con lo que me rodea, las personas que me importan, la naturaleza…

 

Veamos algunos supuestos:

 

Si soy camarero estoy aportando bienestar a los clientes dándoles un buen servicio y una buena sonrisa. Pero no es muy agradable estar día tras día detrás de la barra. Contribuyo al bienestar de los demás, pero apenas hay progreso, ni en los demás, ni mucho menos en mí. Además, el tema económico siempre es importante. No ganaré mucho siendo un camarero raso (los camareros de lujo necesitan estudios, supongo).

Si soy técnico electricista, fontanero, o cosas así.. aporto mejores condiciones de vida al cliente que me contrate. Pero me importa bien poco ese tema. Que lo haga otro que disfrute con ello.

Si soy actor todos disfrutarían con la obra/película. Algunos aprenderían algo con ella. Las obras muchas veces tienen mensajes interesantes. Yo disfrutaría actuando y relacionándome…

Si soy dibujante de comics los que leen mis comics se lo podrían pasar bien. También podrían aprender sobre el tema que pueda tratar el comic. A lo mejor escojo un tema interesante como el universo, el hambre, la creación, lo masculino y lo femenino… Evidentemente he mencionado cosas que me parecen interesantes a mí 🙂 Quizá a ti te parezca interesante como hacen la digestión las vacas a nivel molecular.

Si soy entrenador personal, podré ver con cierta regularidad como todas sus características vitales mejoran.

Si soy cantante no disfrutaré. No destaco en absoluto, la gente no disfrutaría conmigo. Sería un agobio intentar adquirir un talento que no tengo.

Si soy profesor (de materias que me interesen) el alumno aprenderá y yo seguiré aprendiendo sobre esa materia. Recibiré la atención de ese alumno. Recibir una atención total de alguien es una sensación muy agradable.

 

Así pues…

Seguiré fluyendo. Sin dejarme ir.

No me obcecaré por encontrar el camino ideal. Mi camino se va gestando, y si mantengo una buena concentración y flexibilidad mental,  podré disfrutar del camino al mismo tiempo que van creciendo las raíces y los tallos… Las raíces y tallos están conformados, siendo muy reduccionista, por salud (física y mental), relaciones, experiencias y dinero.

Incluso si la sensación es la de no haber avanzado en algún aspecto… “No avanzar” es en si mismo una enseñanza interesante.

 

7 meses dan para mucho.

 

 

 

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