CREAR ES EMPEZAR

publicado en: Uncategorized | 0

Estoy mirando fijamente mi café…

 

Tengo frío y me cuesta concentrarme. Quiero tomarme en serio esto de tener un blog, pero no quiero convertirme en un psicópata SEO con la norma de 2 posts a la semana.

 

A pesar de estas pretensiones, si que me parece algo sensato tener entradas preparadas para poder postear una a la semana. Es algo que me hace bastante ilusión, y que haré con gusto. Me aporta mayor introspección, me da más confianza (por cumplir con lo propuesto), no me consume… En fin.

 

Ya desde hace un tiempo me he dado cuenta de que, en esta vida, si eres lo suficientemente honesto y reflexivo, se puede progresar sin seguir los estándares de antaño. Evidentemente hay otro elemento clave que no se puede obviar, la dedicación. Pero yo no tengo ningún problema en dedicarme  a mi mismo (sigo teniendo problemas con enfocar, pero esa es otra historia). Sí que lo tengo en dilapidar horas de mi fantástica existencia en trabajos con los que conecto menos que el caucho y la electricidad.

 

Me parece que dar tus horas de vida a trabajos de media jornada (o menos) es algo más sensato.

 

Querido sistema, prefiero mi tiempo que tu dinero

 

Mi tiempo podría darme dinero, tu dinero no me dará mi tiempo.

 

Evidentemente se puede tener un trabajo que no te pertenece y disfrutar. Y, sobre todo, hay que probar cosas nuevas. Ya decidiremos más adelante si esas cosas nos cunden o no. Toda esta reflexión se refiere a ceder meses (o lustros, en los casos más perturbadores) de nuestro tiempo a causas que rechazamos desde la más recóndita profundidad de nuestras entrañas.

 

Unos días o una semana (o meses, si nos ponemos juguetones) dedicándonos a algo que no nos conecta a una sensación plena, antes de suponernos un sacrificio, debería ser una experiencia nueva de la que aprender y con la que disfrutar con plenitud.

 

Habrá situaciones de todo tipo que muy difícilmente nos permitirán ir más allá de lo que actualmente tenemos, hacemos o somos; situaciones del tercer mundo por ejemplo, pero evidentemente no me estoy refiriendo a estos ambientes.

 

 

De hecho, actualmente, entre otros trabajos/proyectos, trabajo como repartidor de Telepizza. Son 12,5 horas semanales, en jornadas de unas 3 horas. Seguramente muchos pensarán: te estás contradiciendo muchísimo premo. Pero tengo tres puntos que explican esta presunta contradicción:

  1. Lo estoy haciendo desde hace una semana, para mi esto es una experiencia nueva de la que aprender muchas cosas.
  2. Jornadas de 3 horas. Mi tiempo sigue con buena salud. Me pagan poco, pero también suman algo las propinas.
  3. Este tercer punto es el más importante. Ha resultado que, tras probar con la moto (nunca había montado), disfruto mucho encima de ella, y esas 3 horas las vivo con mucha más intensidad que, por ejemplo, quedándome en la planta haciendo pizzas.

 

Y todo esto, ¿qué tiene exactamente que ver con el título de la entrada?

 

Crear es empezar… Todo lo grandioso de esta vida se origina cuando damos ese primer paso. Ya lo demos muy premeditadamente, fluyendo en el río de la vida o por casualidad… La creación siempre se origina con esos primeros pasos, que preceden a más y más pasos. Que poco a poco… dan forma a tu historia, a la historia de la que podremos sentirnos orgullosos.

 

Y quizá esos pasos no den los resultados que esperabas. Pero nos quedaremos tranquilos. Como mínimo más tranquilos que si cargamos con el peso de no habernos lanzado a por nada. Creceremos, aprenderemos… daremos valiosa energía a nuestro espíritu.

 

Lo que nunca podrá dejarnos buen cuerpo es no caminar

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *